Mirando atrás
Y quizá es cierto que es inevitable que algunas cosas cambien, pero no por ello es menos triste.
Y después de unos cuantos días de sentirme poliidiota, como dice J., extraña, un bichejo raro, o simplemente lejana, acepto la nueva situación (o mejor, me resigno) y trato de reempezar algunas cosas.

