Se acabó lo de comer perdices : El libro de las cosas perdidas
Un verdadero cuento cruento que contiene a su vez más cuentos cruentos (me he acordado del libro de Dino Lanti que ya mencioné aquí), como una Blancanieves obesa que no fue envenenada precisamente por la malvada madrastra o cierta chica con capa roja a la que le molaba mucho cierto mamífero...
Aún no he terminado el libro, pero me está gustando mucho, así que le doy las gracias a S., que me lo regaló por mi cumpleaños.
La colocamos sobre una losa, la rodeamos de flores y conejitos llorando, ya sabes, todos los accesorios, y entonces llega un maldito príncipe y la besa. ¡Ni siquiera tenemos un príncipe por aquí! Simplemente apareció de la nada en un maldito caballo blanco, y antes de que nos diésemos cuenta, se bajó y cayó sobre Blancanieves como un perrillo por la madriguera de un conejo. No sé qué creía que estaba haciendo, yendo por ahí besando a mujeres desconocidas que, curiosamente, estaban dormidas en ese momento.
(Connolly, John. El libro de las cosas perdidas)


monarrez dijo
MUY BIEN
20 Junio 2009 | 01:51 AM