L'eleganza del riccio
Lo compré a mediados del año pasado con la esperanza de que mi italiano fuese lo suficientemente bueno como para entenderlo... pero bueno, habían pasado solamente pocos meses desde mi llegada a las italias y Muriel Barbery utiliza palabrejas que me obligaban a no separarme del diccionario, así que finalmente lo aparqué. Pero ahora ya puedo leerlo mejor, así que... pues eso.

Fammi sapere
cosa bevi e leggi
a colazione
e io posso sapere
veramente chi sei tu
(Pensiero profondo nº 6)
Allí han cambiado pocas cosas a la vez que ha cambiado todo. Es jodido llegar a un sitio y pensar "por fin estoy en casa" cuando en realidad no es así, y resulta difícil aceptar que una etapa ha llegado a su fin y que empieza otra muy distinta... veremos.
