Una ya no está hecha para ésto
El sábado alguien propuso ir a una discoteca. Era éso o caminar una hora hasta mi casa, así que opté por vivir resignada la experiencia aterradora de la semana (sin contar la visita al médico). Calor, aglomeraciones, tacones de veinte centímetros, camisas de cuadros entreabiertas, más calor, seres humanos lamentables hablándome del tamaño de su pene, canciones horrorosas, cola en el baño, dolor de pies... y el pensamiento constante de "una ya no está hecha para ésto" (junto al de "qué demonios hago yo aquí", "qué mierda de música", "¿cómo puede caminar esa rubia con esos zapatos?"... y un largo etcétera).
Llegué a casa destrozada y con un cansancio y una migraña que he arrastrado gran parte del domingo, lo que me lleva a pensar que estar toda la noche en una discoteca es algo que mi cuerpo (y mi mente) ya no aceptan de ninguna manera... Así que he compensado el sufrimiento durmiento mucho y viendo Pillow Talk.

Brad: Look, I don't know what's bothering you, but don't take your bedroom problems out on me.
Jan: I have no bedroom problems. There's nothing in my bedroom that bothers me.
Brad: Oh-h-h-h. That's too bad.
